Helloo! Este es un cuento que escribí para la asignatura de literatura en la universidad. Se me ocurrió versionar Caperucita Roja y a partir de ahí las ideas fluyeron... La iré subiendo por partes, espero que os guste. ¡¡Disfrutar con esta primera parte!!
Portada realizada a mano por mí 😁😄😊
Érase una vez una chica a la que todos conocían como Detective Roja -sí, ahora Caperucita era detective, pero esa es una historia que será contada en otro momento-. Era una chica gua y lista a la que todos llamaban porque resolvía desde los casos más sencillos a los más extraños y complejos.
- Comisario espero que sea importante -dijo Caperucita roja- Acabo de empezar las vacaciones y he venido para cuidar de mi abuela enferma.
- Lo sé detective, pero creímos que le interesaría ver estas fotos -respondió el hombre.
Le mostró a la detective Roja las fotos de unas jóvenes de unos doce años. Todas eran guapas para su edad, de estatura media, pelo castaño y con ojos azules. Caperucita las miró detenidamente y se preguntó porqué estás chicas en especial habían sido escogidas por el asesino. Resultaba obvio que se parecían entre sí y que era una pista a tener en cuenta. De hecho, pensó Caperucita que se parecían mucho a…
- ¡Dios mío, se parecen a mí cuando tenía la misma edad! -exclamó.
- Veo que ya lo va entendiendo, detective. Cinco chicas que se parecen a usted fueron asesinadas. -explicó el Comisario-. Con la primera podríamos haber pensado que era casualidad, pero cuando fueron apareciendo las demás…
- Decidieron llamarme -lo interrumpió Caperucita-. Lo que no entiendo es por qué no me informaron antes.
- Ya se lo he dicho, pensamos que era casualidad; ahora nos gustaría que nos ayudara con el caso, detective.
Caperucita lo observó casi sin pestañear mientras pensaba en qué hacer. El comisario se apretaba las manos con desesperación, tanta que parecía que fuera a saltar sobre ella para obligarla. Ella decidió que si iba a quedarse en el pueblo y como no tenía nada mejor que hacer les ayudaría. Se lo dijo al hombre, que contuvo la sonrisa y se puso a explicarle la situación.
Las chicas habían sido encontradas a la orilla del río, desnudas y solo envueltas con una capa roja. Por ese dato le quedó claro a Caperucita que la razón de los asesinatos era ella. Recordó cuando era joven que también llevaba una capa roja, sustituida ahora por un abrigo del mismo color. A su mente acudieron otros recuerdos en los que prefería no pensar; no estaba orgullosa de algunas cosas que había hecho teniendo la misma edad. Le preguntó al comisario si habían encontrado otro ADN que no fuera el de las víctimas, pero no habían tenido suerte.
- Sin embargo, una chica consiguió escapar -dijo el hombre-. Contó que el asesino la engañó y la arrastró a un callejón. La dejó inconsciente y la llevó a una granja abandonada.
- Y cuando escapó y os informó supongo que llegaríais tarde a ese lugar -adivinó Caperucita.
- Así es, no encontramos nada. La granja está un poco lejos del pueblo, es la que está cerca de la casa de su abuela, detective Roja.
- ¿No estará insinuando que fue ella verdad?
- No, claro que no. Lo comprobamos Caperucita -dijo llamándola por su nombre por primera vez-. sabemos que estuvo de vacaciones cuando asesinaron a la tercera chica, pero podría tener un cómpli… -su voz fue apagándose al ver la mirada de ella.
- Le aseguro, comisario, que mi abuela no haría tal cosa.
El hombre se disculpó con ella y empezó a explicarle lo que la superviviente les había contado. El asesino tenía una voz grave y por lo que podía ver a pesar de estar muy oscuro, garras y orejas peludas y grandes. Caperucita pensó que no podía ser, que tenía que ser un error. Su compañero de juegos de la infancia no mataría a chicas inocentes y sobre todo que fueran igual que ella. No, tenía que tratarse de un error en la información que la chica había dado. Pero si resultaba que había sido él...no dudaría en hacer lo correcto. Lo entregaría a la policía y ellos decidirían qué hacer. No cometería un error más, como había hecho en el pasado. Después de todo, de los errores se aprende. Su padre se lo había enseñado muy bien.
Continuará...
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