“Ser joven hoy en día no
es fácil”. A menudo oigo esa frase y yo me pregunto ¿no será la propia sociedad
la que nos complica la vida? Las expectativas que esperan de nosotros, la carga
de responsabilidades que quizá ni nos corresponden, los cánones de belleza, la
tecnología, etc.
Esta es una generación
agobiada, que parece no tener tiempo para todo lo que quiere hacer. Está
preocupada por cumplir las expectativas que los padres, los medios de
comunicación ensalzan y la sociedad en general carga sobre sus hombros, sin
tener en cuenta si son posibles o no. Porque algunas son efectivamente
imposibles. Debido a la presión, muchos se dejan llevar y viven una vida prestada,
una vida que los demás quieren que vivas por ellos. Parecen olvidar que
nosotros tenemos nuestras propias aspiraciones y sueños, que tener un poco de
ambición para nosotros mismos no es malo, que queremos llevar las riendas de
nuestra vida afrontando las dificultades.