miércoles, 9 de noviembre de 2016

20 Veranos

        Me llamo Eva y nací el 27 de julio 1996. Muchos pensaréis algo así “¡Estupendo en verano que bien! No hay clase…” Pero yo solo podía pensar “¡Mentira!” En verano si mis amigos se iban de vacaciones, ¿con quién iba a celebrarlo aparte de la familia? Con mis compañeros de clase nunca celebraba y con mis vecinas tenía que ser un mes antes. Esta es una espinita que voy a llevar siempre clavada.

       Vivo en Pamplona con mi familia, y no creo que me mueva de aquí hasta terminar la carrera. Con dos años les di el primer disgusto: su niña tenía problemas de audición. De un oído no oigo nada pero con el otro, llevando un audífono, me he defendido bastante bien. Creo que esto es la causa de mi timidez a la hora de conocer gente nueva. A veces la gente no entiende que es tener un problema como este y no hace el esfuerzo de hacerte sentir cómodo.
       Por ello, mis padres y toda mi familia han sido un gran apoyo para mí. El segundo disgusto fue cuando hace unos años fui a un camping en Tarragona con una amiga. Un día iba con la bici y de repente derrapé: me llevé como regalo cuatro puntos en la ceja, un moratón del tamaño de un iceberg y lo que más guerra dio, un hombro quemado (ahora solo es una cicatriz).

       Estudié en el colegio Escolapios-Calasanz desde infantil hasta bachiller. No conservo ninguna amistad del alma, y no es que me llevara mal con mis compañeros, al contrario si alguna vez me cruzo con alguno nos saludamos y preguntamos sobre nuestra vida. Simplemente sentía que no terminaba de encajar. Durante bachiller me fui a Vitoria a un “campo de trabajo” como voluntaria para estar con personas con problemas mentales. También he sido voluntaria en las actividades para niños del Museo de la Universidad. Ambas fueron unas experiencias que me gustaría volver a repetir. Actualmente acabo de empezar tercero de carrera en Pedagogía y primaria, por lo que todavía me quedan tres años para llenar mi cabeza de conocimientos necesarios y descubrir mi manera de enseñar a los niños.

       Uno de mis hobbies es el taekwondo, al que me apunté a los siete años, ya que llamaba especialmente mi atención. Y me gustó. Estuve diez años y en ocasiones soñaba con ganar muchas medallas y convertirme en deportista de élite. Pero por caprichos del destino…jeje, nada más lejos de la realidad. Fue por los estudios que dejé de hacer taekwondo: quería aprobar todas las materias costara lo que costara. Otro de mis hobbies es bailar latinos. Después de ver y bailar durante toda mi vida con mis padres me apunté a una academia de baile. Llevo ya cuatro años y no puede pasar un día sin que mis pies se muevan solos y realicen movimiento. La lectura es otra de mis pasiones, que tenga cuidado el que me interrumpa mientras estoy leyendo. Soy una “devoradora” de libros, siempre que estoy sola podéis encontrarme leyendo algo. Me gusta mucho el tema de ciencia ficción, el romántico o el criminal/misterio.


       Soy inquieta, siempre tengo que estar haciendo algo, y muy indecisa. Recuerdo lo mucho que me costó elegir que estudiar. Estuve días hablando con mis padres, mis abuelos… hasta que mi tío me preguntó si por ejemplo me quería pasar el resto de mi vida encerrada en una oficina. Y así es como me arriesgué y escogí la carrera de magisterio; me encantan los niños y quería ayudarles a aprender y a descubrirse a sí mismos. No me arrepiento, si tienes que arriesgarte, ¡hazlo!

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